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Si buscas milagros mira: muerte y error desterrados, miseria y demonios huidos,leprosos y enfermos sanos. El mar sosiega su ira, redímense encarcelados, miembros y bienes perdidos recobran mozos y ancianos. El peligro se retira, los pobres van remediados. Cuéntenlo los socorridos, díganlo los Paduanos. El mar sosiega su ira, redímense encarcelados, miembros y bienes perdidos recobran mozos y ancianos. Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo. El mar sosiega su ira, redímense encarcelados, miembros y bienes perdidos recobran mozos y ancianos. Ruega a Cristo por nosotros, antonio Glorioso y Santo para que dignos de sus promesas seamos, Amen.

31 de mayo de 2016

LOS TRECE MARTES A SAN ANTONIO DE PADUA (XII)

MODO DE HACER LOS TRECE MARTES
Oraciones parca todos los días.
Acto de Contrición.
Amantísimo y solícito protector mío San Antonio: postrado humildemente a tus pies, te ofrezco estos piadosos ejercicios, para que me obtengas de la divina Majestad, el perdón de todos mis pecados, las virtudes cristianas, la perseverancia final y la gracia especial que solicito. Y si esto no me conviene, la conformidad con la voluntad de Dios, tanto en ésta como en todas mis adversidades. Haz, oh santo glorioso, que durante estas trece semanas que consagro en tu honor, me conserve en gracia y amistad de Dios y que nunca me aparte de El por el pecado, para que después se me conceda estar en tu compañía por toda una eternidad en la Gloria. Amén.


MARTES DUODECIMO .
Considera hoy a San Antonio como estrella de gloria manifestada a los hombres con tan brillantísimos rayos, cuantos son los prodigios que sin cesar obra en favor de sus devotos. Estos prodigios son otras tantas voces que nuestro santo nos envía desde el cielo, para que despreciemos las glorias mundanas y las terrenas y aspiremos a la única gloria verdadera que es la que él posee y la que ardientemente desea lleguen a poseer todos sus devotos.
Contempla el gozo inefable que habrá experimentado San Antonio al penetrar en el cielo y recibir el primer abrazo de su Esposo Jesús para nunca separarse de Él.  (Medítese, etc.)
¡Oh glorioso San Antonio! por el ardiente deseo que tienes de que todos los hombres vayan a hacerte compañía en el cielo y por el gozo que experimentaste al entrar por primera vez en la celestial Jerusalén, alcánzame la gracia de que, amando aquí a Jesús sobre todas las cosas, llegue a gozarle siempre en tu compañía. Amén.

Práctica: medita todos los días hasta el martes siguiente, tres veces en la vanidad de los bienes terrenales y en la preciosidad de los celestiales.
Padre Nuestro, etc.

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