SIGUENOS EN...
Sólo quedan...
Si buscas milagros mira: muerte y error desterrados, miseria y demonios huidos,leprosos y enfermos sanos. El mar sosiega su ira, redímense encarcelados, miembros y bienes perdidos recobran mozos y ancianos. El peligro se retira, los pobres van remediados. Cuéntenlo los socorridos, díganlo los Paduanos. El mar sosiega su ira, redímense encarcelados, miembros y bienes perdidos recobran mozos y ancianos. Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo. El mar sosiega su ira, redímense encarcelados, miembros y bienes perdidos recobran mozos y ancianos. Ruega a Cristo por nosotros, antonio Glorioso y Santo para que dignos de sus promesas seamos, Amen.

24 de mayo de 2016

LOS TRECE MARTES A SAN ANTONIO DE PADUA (XI)

MODO DE HACER LOS TRECE MARTES
Oraciones parca todos los días.
Acto de Contrición.
Amantísimo y solícito protector mío San Antonio: postrado humildemente a tus pies, te ofrezco estos piadosos ejercicios, para que me obtengas de la divina Majestad, el perdón de todos mis pecados, las virtudes cristianas, la perseverancia final y la gracia especial que solicito. Y si esto no me conviene, la conformidad con la voluntad de Dios, tanto en ésta como en todas mis adversidades. Haz, oh santo glorioso, que durante estas trece semanas que consagro en tu honor, me conserve en gracia y amistad de Dios y que nunca me aparte de El por el pecado, para que después se me conceda estar en tu compañía por toda una eternidad en la Gloria. Amén.


MARTES UNDECIMO.
Considera hoy a San Antonio como estrella de salvación que por disposición divina te guía al puerto de la eterna bienaventuranza, proponiendo a tu imitación sus heroicas virtudes y brindándote con sus luces y auxilios, para que atravieses sin anegarte el proceloso mar de este mundo.
Contempla cuán grande seria el gozo que experimentaría San Antonio, al verse al mismo tiempo en Padua y en Lisboa, para librar a su padre de una calumnia y de la muerte.
(Medítese, etc.)
¡Oh glorioso San Antonio! por la práctica de todas las virtudes y el fervor con que te ejercitaste en ellas y por el gozo que experimentaste al ver a tu padre libre de la calumnia y de la muerte, alcánzame la gracia de que yo me santifique cada día más y más y de que arribe, sin peligro, al puerto de la eterna salvación viéndome libre de la muerte eterna. Amén.
Práctica: Medita cada día hasta el martes siguiente, tres veces en la muerte, disponiéndote para ella a ejemplo de San Antonio.

Padre Nuestro. etc.


No hay comentarios:

Publicar un comentario